Revista Electrónica de Salud y Mujer
    Mayo 2007  
   
 
  Síndrome del Intestino Irritable
   
portada RESYM
  Dolor abdominal, distensión del abdomen y alteraciones deposicionales (estreñimiento, diarrea, o ambas alternadas), son los principales síntomas del síndrome de intestino irritable, el trastorno gastrointestinal más común y un motivo de consulta frecuente. Un 3% de las consultas de atención primaria son por este motivo, y hasta un 25% de las consultas de gastroenterología. La prevalencia en España se sitúa entre el 3,3% y el 13,5%. A pesar de su frecuencia, muy pocos pacientes consultan por este motivo.

Ha recibido también otros nombres, como colon irritable, indigestión nerviosa, colon espástico..., pero el nombre actual acordado por los especialistas es Síndrome del Intestino Irritable. Y no es en ningún caso Enfermedad Inflamatoria Intestinal (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa). Es una enfermedad benigna, aunque deteriora la calidad de vida de los pacientes, y es de 2 a 4 veces más frecuente en mujeres. Algunos síntomas también son más frecuentes en el género femenino, como la sensación de evacuación incompleta o la distensión abdominal. Aunque puede ocurrir a cualquier edad, es más frecuente que comience en la adolescencia Además de los síntomas mencionados, sobre todo el dolor cólico que mejora con la defecación, pueden aparecer otros trastornos digestivos, como la pirosis, (ardor), en el 46% de los pacientes o la dispepsia funcional (en el 48%). A veces se presentan otras manifestaciones fuera del aparato digestivo, como la fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, dolor pélvico estable, disfunción de la articulación témporo-mandibular, cefaleas... Se ha comprobado que el ciclo menstrual influye en una mayor percepción de los síntomas, y que todos los síntomas empeoran con el estrés emocional. No se conoce su causa, aunque se relaciona con factores genéticos, alteraciones de motilidad digestiva (facultad de moverse que tiene la materia viva como respuesta a ciertos estímulos), hipersensibilidad visceral, alteraciones psicológicas e incluso de abuso físico o sexual, según señala la Guía Síndrome del Intestino Irritable, elaborada por las Sociedades Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), y la de Gastroenterología, y por el Centro Cochrane Iberoamericano.

Los especialistas ?según el último consenso establecido en una reunión internacional de expertos celebrada en Roma- han establecido tres subtipos de la enfermedad: con predominio de estreñimiento, predominio de diarrea, o alternantes. En la mujer predominan más los subtipos de estreñimiento y alterante.

Un diagnóstico sin signos de alarma

En el Síndrome del Intestino Irritable no existe ningún problema en la estructura del intestino. El diagnóstico se realiza para descartar otras enfermedades, como enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer colorrectal, malabsorción... Los signos de alarma ?que no corresponden con el síndrome de intestino irritable- se dan con frecuencia en personas mayores de 50 años, con alteraciones en la exploración física, fiebre, anemia o pérdida de peso no intencionada, presencia de sangre en heces, antecedentes familiares de cáncer colorrectal, enfermedad inflamatoria intestinal, o enfermedad celiaca...

Cambios en el estilo de vida

El ejercicio físico, seguir una dieta equilibrada y dedicar un tiempo suficiente y adecuado para la defecación, son las medidas básicas para mejorar los síntomas y la calidad de vida de los pacientes. Se aconseja también seguir un diario de síntomas y hábitos dietéticos, para ir identificando los que desencadenan los síntomas, como pueden ser edulcorantes (sorbitol), cafeína, alcohol, grasas, leche, fructosa... La utilización de los distintos fármacos estará en relación a los síntomas predominantes, no hay un solo fármaco para todos ellos como tampoco hay una dieta que beneficie a todos ellos. Además de fibra, laxantes, se utilizan antidiarreicos, espasmolíticos (para mejorar el dolor abdominal), antidepresivos a dosis bajas, determinados probióticos...

El tratamiento psicológico ?terapias cognitiva-conductual, psicodinámica...- ha resultado ser efectivo en un porcentaje importante de pacientes, tanto para mejorar los síntomas, como para afrontar la enfermedad.

   
  Más información

  Sociedad Española de Gastroenterología
www.gastroinf.com

Guía práctica síndrome intestino irritable
www.cochrane.es/~cochrane/files/sii_rapida.pdf http://www.healthsystem.virginia.edu/UVAHealth/adult_digest_sp/ibs.cfm

   
  Recursos Relacionados:

  Síndrome del intestino irritable

  El Síndrome del Intestino Irritable

 

 

   
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