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Casi una cuarta parte de los trabajadores (un 22,5%) cree que el trabajo está a afectando a su salud. Así se desprende de la VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, realizada entre más de once mil trabajadores y elaborada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. La encuesta, que se realiza desde hace 20 años, es un reflejo de las condiciones en las que los trabajadores realizan sus tareas. Los colectivos que se consideran más afectados son los conductores, artesanos, mecánicos y personal sanitario, y las dolencias que con más frecuencia atribuyen al trabajo son el dolor de espalda, el de cuello y el estrés.
El 74,2% de los trabajadores señala sentir molestias en distintas zonas de su cuerpo que achaca a posturas y esfuerzos derivados del trabajo que realizan. Las más frecuentes son las que se localizan en la zona baja de la espalda (40%), la nuca/cuello (27%), y la zona alta de la espalda (26,6%)
Un 71% de los trabajadores se encuentran expuestos a algún riesgo de accidente en el desarrollo de su trabajo. Este porcentaje alcanza las frecuencias más altas en el sector de la construcción, conductores de vehículos, los trabajadores de la minería, mecánicos, reparadores y soldadores.
Los riesgos señalados con mayor frecuencia por los trabajadores son: cortes y pinchazos (29%), golpes (26%), caídas de personas al mismo nivel (19,3%), caídas desde altura (15,8%), caídas de objetos o herramientas (13,3%) y los accidentes de tráfico (12%) y como causas de los riesgos, los trabajadores se inclinan en un 45% por las distracciones, descuidos, despistes y falta de atención; un 19,4% considera que es por trabajar muy rápido y un 17,8% por cansancio o fatiga.
En cuanto a las condiciones ambientales, un 17,6% de los trabajadores manipula sustancias o preparados nocivos o tóxicos en su trabajo, sustancias o preparados que mayoritariamente se presentan etiquetados, y un 21% señala que en su puesto de trabajo respira polvos, humos, aerosoles, gases o vapores nocivos o tóxicos. Por sector de actividad, la mayor exposición es señalada en Construcción e Industria. El 13,4% de ellos afirma que no conoce los posibles efectos perjudiciales para su salud. Además, una cuarta parte de los trabajadores que no realizan su trabajo al aire libre la mayor parte de la jornada, considera inconfortable la temperatura en su puesto de trabajo.
Por lo que se refiere al ruido, el 37% de los trabajadores indica que en su puesto de trabajo tienen que soportar un ruido molesto, elevado o muy elevado, y un 14% tiene que soportar vibraciones.
Las demandas físicas de trabajo más frecuentes en el trabajo son las de realizar movimientos repetitivos de manos o brazos (55,4%) y las de mantener una misma postura (52,4%). Por ocupaciones destacan los porcentajes de trabajadores de la industria tradicional, artesanos y obreros en producción industrial mecanizada que, con mucha frecuencia, realizan movimientos repetitivos de manos o brazos (75,9% y 70,7% respectivamente). La frecuencia entre los que tienen que mantener una misma postura es muy alta entre camioneros, repartidores y taxistas (78,7%), así como entre administrativos (71,7%).
Carga mental en el trabajo
La encuesta también ha tenido en cuenta la carga mental que se desprende del trabajo realizado. Respecto a este apartado, el sector Servicios es el que tiene mayores exigencias en cuanto a la realización de tareas complejas (9,4%), trato con personas ajenas a la propia empresa (57,4%), trabajar muy rápido (20,2%) o tener que atender a varias tareas al mismo tiempo (23,8%).
Mientras que los hombres refieren mayores exigencias de atención (43,8%), complejidad de las tareas (10,5%) y tener que cumplir plazos estrictos (15,1%), las mujeres obtienen mayores porcentajes en cuanto a la realización de tareas muy repetitivas y de muy corta duración (23,4%), trato con personas ajenas a la propia empresa (51,6%) y tener que atender a varias tareas al mismo tiempo (21,8%).
Los trabajadores expuestos a estas características de su actividad, refieren tener más síntomas psicosomáticos, como cansancio, alteraciones del sueño, dolores de cabeza, alteraciones del apetito y del aparato digestivo.
Señala también la Encuesta que los trabajadores que manifiestan menor estabilidad en el empleo, o que lo pueden perder en breve, presentan un porcentaje más elevado de síntomas como alteraciones del sueño, cansancio, dolores de cabeza, mareos, dificultades de concentración, problemas de memoria, etc.
Buenas relaciones personales, mejor salud
En cuanto a las relaciones personales, la encuesta compara la opinión sobre las mismas con la aparición de efectos en la salud en términos de sintomatología. Las personas que dicen no disponer de relaciones positivas manifiestan un mayor grado de afectación en su salud en todos los aspectos sintomáticos que se preguntan (le cuesta dormir o duerme mal, tiene sensación continua de cansancio, se nota tenso, irritable, etc.) que quienes dicen disponer de relaciones positivas.
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